domingo, octubre 17, 2004

Fiebre del domingo noche

No sé si el título es metafórico o me estoy empezando a notar arder la frente. Los domingos son días terribles, propensos a la reflexión: "Estoy malgastando mi vida", etc. Los domingos, el tiempo pasa lentamente, como si fuese viscoso y escurriera poco a poco, mientras somos terriblemente conscientes de este proceso inexorable.


Los domingos, como cada día, empiezan en la cama... ¡y con compañía!. La amiga Resaca nunca falla y amanece todos los domingos abrazada a mí, y cuesta despegarla. Las resacas de los domingos son terribles. Se acumulan todos los efectos del fin de semana y se reconcentran. Hay resacas terribles. Merece la pena destacar dos: la 'Garrafoni' (de la que no comentaré nada porque la supongo conocida para el experimentado lector) y la 'Tres-en-uno'. La tres-en-uno viene precedida del finde triple: jueves, viernes y sábado apretando al máximo. El viernes, resaca inicial del jueves noche (que suele agravarse porque generalmente el viernes se madruga). El sábado, ¡sorpresa! uno se levanta tan fresco... ¡¡Incautos!! la tres-en-uno está incubando en nuestro organismo. Sales confiado el sábado, y el domingo por la mañana... tres resacas en una. Ni con zumito de naranja...


Y a esto, que dan las 2 de la tarde y hemos acabado de desayunar. Con parsimonia, nos duchamos, nos vestimos... y el olor del pollo asado nos recuerda que queda apenas media hora para comer. La mañana desaprovechada. Después de la comida (en la que bebemos los vasos de agua fría de un trago espaciados en intervalos de tres minutos) el estado letárgico del cerebro nos impide realizar cualquier tarea que requiera un esfuerzo mental y/o físico superior que el de echarse en el sofá y ver la tele (o echarse en la cama y ver el techo). Después pierdes un par de horas con el ordenador. Si tienes la suerte de haber quedado por la tarde, sales. Si hace calor, te jode. Si hace frío, te jode. Si no hace ni frío ni calor, ya caerán unas oportunas gotas de lluvia, no te preocupes. Y después de dar una vuelta, o tomarse una agüita mineral en el bar, vuelves a casa y es la hora de cenar. Después de cenar, más TV/ordenador. Y cuando miras el reloj, son las 12 de la noche.

Y eso es lo peor del domingo. Que al día siguiente... ¡¡ES LUNES!!

escrito por Ignacio a 11:16 p. m.  ..  ver mensaje  ..   .. 

tamaño de texto  [+|]  ..  compartir Technorati del.icio.us Meneame  .. volver arriba ^


0 comentarios:

Publicar un comentario

trackbacks:

Crear un enlace



<< volver al inicio  ..  ^^ volver arriba  ..  ×× archivo

Blog de Ignacio M. P. aka ERLIK   (cc)  (correo-e)
Cambia el tamaño de texto con las teclas + y - del teclado.

  contador Nedstat Basic - Web site estadísticas gratuito
El contador para sitios web particulares