sábado, enero 22, 2005

Intermedio

¿Echamos el telón? De acuerdo... pero sólo hasta el siguiente acto. Duro mes el que acecha para mí con los temibles exámenes. Así que no os sintáis abandonados, mis pequeños saltamontes. Volveremos (salvo quizá alguna incursión esporádica) en esperemos más cálidas fechas, allá por los finales de febrero.

Para los que tengáis ineludibles compromisos académicos en estas fechas: suerte y fuerzas, que falta hacen. Los demás, a seguiros cuidando.

Hasta pronto.

escrito por Ignacio a 11:42 p. m.  ..  ver mensaje  ..  8 comentarios  ..  trackbacks  ..   .. 

tamaño de texto  [+|]  ..  compartir Technorati del.icio.us Meneame  .. volver arriba ^

 

jueves, enero 13, 2005

Letras imprescindibles (IV)

A caballo entre la novela de ficción de inspiración científica del gran soñador francés Jules Verne y la verdadera ciencia-ficción nacida en el siglo XX se sitúa Herbert George Wells, como pionero de esta última. La gran trilogía de novelas de ficción de Wells, que incluye 'la Máquina del Tiempo' (con disertación incluida acerca de la necesidad del tiempo como cuarta dimensión del cosmos) y 'El Hombre Invisible' culmina con 'la Guerra de los Mundos', espectacular relato de la invasión marciana del planeta Tierra.


Con esta frialdad y abundancia de detalles describía Wells la contundencia marciana, traducida con un polisíndeton recurrente por Ramiro de Maeztu:

Se oyó en esto un silbido acallador del abejeo que partía del foso; vibró el rayo apenas más arriba de las cabezas e incendiáronse las copas de las hayas que bordean el camino, y estallaron los ladrillos, y se rompieron los cristales, y ardieron los marcos de las ventanas y cayó hecho pedazos el alero de la casa que hacía esquina en la alameda.

Ante el crujido y el silbido y el resplandor de los árboles ardiendo, la multitud, atacada en pánico, pareció vacilar. Comenzaron a descender el camino chispas y ramas encendidas; las hojas caían convertidas en llamaradas. Se incendiaban sombreros y trajes... enseguida se oyó un grito en la pradera...
Hubo chillidos y clamores, y de pronto el caballo del policía partió a galope por entre la gente mientras el jinete, lanzando un grito de dolor, se llevaba las manos a la cabeza.

–¡Que vienen!– chilló una vieja. E inmediatamente volvieron todos las espaldas, y empujando a los de atrás, trataron de ponerse de nuevo en camino de Woking. Todos huyeron tan confusamente como rebaño de corderos. En el paraje donde el camino se estrecha la muchedumbre oprimida luchó furiosamente. No todos escaparon; tres personas -dos mujeres y un niño- fueron magulladas, pisoteadas y abandonadas a la muerte en medio del terror y de la oscuridad.


'La Guerra de los Mundos' recobró su fama en 1938 gracias al gran cineasta Orson Welles. En medio de un programa radiofónico aparentemente como cualquier otro, dedicado a la adaptación de obras literarias, y que empezó con una lectura dramática (y literal) de los primeros párrafos del libro de Wells, Welles empezó a intercalar en directo falsas noticias e intervenciones en directo de supuestos astrónomos y científicos: se habían visto explosiones en Marte... y ¡última hora! ha caído un meteorito en New Jersewy... ¡no! ¡es una nave marciana! Ocho horas duró la genial farsa, en la que no faltaron ficticios partes de guerra...


El relato de Welles desató el pánico entre la población neoyorquina. Muchos abandonaron corriendo sus hogares, absolutamente engañados por el 'show' de Welles. La policía tuvo que trabajar lo suyo para convencer a miles de crédulos de que todo había sido espectáculo. La radiodifusión de la Guerra de los Mundos sigue constituyendo hoy en día uno de los mayores hitos de la historia de la radio.

escrito por Ignacio a 11:20 p. m.  ..  ver mensaje  ..  0 comentarios  ..  trackbacks  ..   .. 

tamaño de texto  [+|]  ..  compartir Technorati del.icio.us Meneame  .. volver arriba ^

 

martes, enero 04, 2005

Peces gordos

Anda la gente revoloteando, es decir, consumiendo (y además de forma totalmente compulsiva en un alto porcentaje de casos) por las calles más comerciales de la ciudad. El clima ayuda, apetece poco pasear por la calle con temperatura negativa, así que el calor que emana de las calefacciones de las tiendas y grandes almacenes es mejor reclamo que el más colorido escaparate. Como un Paco y una Maruja cualesquiera, que miran embelesados una tienda de ropa para bebés (la una más que el otro) pensando si algún día...

Paco y Maruja llevan ya unos cuantos años que no saben si vienen o se van. Anduvieron mirando hace años ya la posibilidad de comprarse un pisito: 'cuando me ponga a currar de fijo', 'cuando acabe de una vez la carrera'... '¡cuando nos casemos!'... total que de esto hace 7 años (un suspiro, entre pitos y flautas) y siguen dándole vueltas. Pero hete aquí, que hoy abrieron el periódico de su ciudad ('El Norte de Castilla', pongamos) y les impacta en todo el careto el siguiente titular: 'El precio de la vivienda nueva se duplica en siete años en la ciudad'. Siguen leyendo, la vivienda ha crecido el 104% en estos 7 años (más del doble). Pero el que no se consuela es porque no quiere: 'Con todo, Valladolid no es ni de lejos una de las más caras de España'. Pues qué bien.

Y esto es lo que hay, que la vivienda cuesta el doble que hace sólo 7 años, pero no nos quejemos, que 'ni de lejos' vivimos en una de las ciudades más caras. 7 años, con más de 6 de los cuales bajo la política económica del PP. Algo tan de primera necesidad, un 'derecho constitucional' como diría algún palurdo (no voy a decir por donde me paso yo la constitución española) duplica su precio. Y ¿cuánto han subido los sueldos en el mismo periodo? ¿El 20%? ¿El 15%? seguro que para mucha gente ni eso. Consecuencia directa: los pocos que pueden pensar en comprarse una vivienda tienen que dedicar más porcentaje de su sueldo durante más tiempo. Concretamente, comprarse una casa cuesta de media más de ocho años de salario íntegro, claro que ninguna familia puede permitirse el lujo de gastar íntegro su salario y la media de gasto en la hipoteca es el 55% del salario (el límite razonable según los expertos es el 33%).

¿Y por qué? se preguntan consternados Paco y Maruja. Pues por la especulación pura y dura. Eso sí, tras decir que el precio de la vivienda se ha duplicado en los últimos 7 años, hay que añadir a renglón seguido que todos los indicadores apuntan a que el crecimiento va a moderarse a partir de ahora (aunque siga siendo mayor que el crecimiento de los sueldos). Y atención al análisis que escuché en la radio: esta 'desaceleración' (bonita palabra, cualquier día 'desaparcamos' el coche) se debe a que los inversores están volviendo a su mercado tradicional, el bursátil. Te cagas. Cuando oyes esto, te empiezas a dar cuenta de la jugada.

La jugada: recapitulemos. Hace unos 8 años (¿casualidad?) se vivía una burbuja bursátil sin precedentes en el país. La bolsa de Madrid estuvo marcando 'máximos históricos' casi a diario durante más de un año, los índices se disparaban: las gráficas de la evolución de la bolsa parecían una etapa de la vuelta con final en el Angliru. Los peces gordos, esos que tienen millones suficientes como para jugarse una buena parte en el parqué, se forraron. Pero la avaricia hizo su aparición. Ya que nos hemos forrado ¿por qué no seguir haciéndolo? La forma fue sencillísima: hacer que los pobres se creyeran que podían también hacerse ricos.

Una vez que la bolsa se acercó a tocar techo, los bancos comenzaron a ofrecer 'fondos de inversión' a sus clientes. El más tonto jugaba a ser 'broker'. Se respiraba, salvando las distancias, un ambiente similar al de la Nueva York eufórica del año 1929. Una vez que entraron los pequeños inversores, los peces gordos pasaron por caja y se llevaron sus beneficios. La bolsa cayó casi tan rápido como había subido. Y muchos pequeños ahorradores se quedaron con dos palmos de narices, algún milloncejo menos y esperando con cara de bobos a la nueva cresta de la ola (y aún hoy los niveles de la bolsa están lejos de los de 'aquellos maravillosos años').

Los peces gordos cavilaron entonces. ¿En qué podemos gastar tropecientos millones para sacar beneficios rápidamente de nuestra inversión? Y sin arriesgar demasiado, claro... lo de la especulación con divisas estaba ya muy visto, y además parecía para peces demasiado gordos. Pusieron sus ojos entonces en la vivienda. Todo un mercado por explotar, sí señor. A los que todavía dudaban, el gobierno Aznar les dio el empujoncito bajando los tipos de interés drásticamente, lo que hizo al ladrillo una inversión muy apetecible: 'Paña va bien, todo el mundo muede pagar una hipoteca, etc. etc.'.

Además, siguieron cavilando. 'Si dentro de nada llega el euro... ¿qué voy a hacer con estos millones de pesetas que tengo, más negros ellos que Kunta Kinte? ¿Otro par de viajes a las Maldivas o le pongo coche y piso a Borjamari?'. Así que los peces gordos comenzaron a sacar más y más dinero de debajo del colchón. Aquello del ladrillo, además de excelente inversión, blanqueaba el dinero que ríase usted del Fairy. Ya lo decía Álvarez Cascos: 'si en España se hacen pisos de 100 millones es porque hay gente que los paga'. Ya has oído a la autoridad, Borjamari, tu sigue con lo del ladrillo, que está en alza.

Y entre medias, millones de trabajadores, de pringaos. A la deriva de las sacudidas de los peces gordos y sus fortunas. Paco y Maruja lo tienen chungo. Sus padres tenían pensado dejarles algo de pasta... si el del banco no les hubiese convencido para meter esos 10 kilitos que tenían en el banco en bolsa: 'ya verás que pronto le puedes poner un piso a tu hijo y a su novia'. Como a Borjamari, ni más ni menos. Historias anónimas de peces chicos a la deriva en este océano en el que las corrientes las mueve el dinero. Y donde al pez chico, siempre, siempre, aunque sea en lo monetario, se lo acaba comiendo el grande.

escrito por Ignacio a 10:16 p. m.  ..  ver mensaje  ..  0 comentarios  ..  trackbacks  ..   .. 

tamaño de texto  [+|]  ..  compartir Technorati del.icio.us Meneame  .. volver arriba ^

Blog de Ignacio M. P. aka ERLIK   (cc)  (correo-e)
Cambia el tamaño de texto con las teclas + y - del teclado.

  contador Nedstat Basic - Web site estadísticas gratuito
El contador para sitios web particulares