martes, abril 11, 2006

Días de Frappé, noches de Ouzo

Pues sí, my friends, volví de Grecia, de la que ha sido hasta el momento la mejor experiencia entre todas mis aventuras. Algo digno de repetir, y a la vez completamente irrepetible. Me entendéis, supongo. Así que lo primero, perdón por tan larga ausencia. Aunque últimamente os estoy mal acostumbrando, me prodigo poco por aquí. Y aunque este blog no suele reflejar vivencias personales, aquí os dejo un pequeño diario (muy censurado xD) de mi aventura griega.

domingo 26 de marzo
El cambio de hora pasó factura y llegué a casa a las 7 de la mañana. To do: dormir, terminar prácticas de dos asignaturas y hacer la maleta. ¿Habrá tiempo suficiente? dos horas antes de coger el tren estoy en pijama y con la maleta a medio hacer. pero no pasa nada. Ya empiezo a contagiarme del espíritu Halara. El taxi de mi casa a la estación me clava 7.50. El tren a Madrid son 10.90. Llego a la estación de Ibiza. Juan ha deducido que debería haber llegado ya: me está esperando. Cena en las calles de Madrid, cervecita y para casa.

lunes 27 de marzo
Madrugón y rápido a la hura del metro. La gente no tiene ni puta idea de cómo llegar a la T4, cada uno dice una cosa. La mejor solución es bajarse en la parada del aeropuerto (viejas terminales). Desde allí hay bus gratis a la T4. Gracias a una azafata de Iberia, que si no... Llego con tiempo de sobra, podría haber dormido una hora más. El avión despega puntual y llega sin incidentes. A veces es un lujo volar en compañías normales. Además, está la comida, con su vinito.
El aeropuerto de Atenas no es muy grande. No me ha costado localizar a Silvia, la chica de Estonia. Allí estaba con su prometido suéter rosa. Está incluso mejor en persona que en las fotos. Y además es muy maja. Escribo a Sam: nos está esperando en Syntagma, última parada de un bus que tenemos que coger en el aeropuerto. En efecto, allí está. Primer contacto con la comida griega en un garito cerca de Monastiraki. Se nos han acercado lo menos 10 veces a vender cosas, cada cual más absurda. Yo me voy a casa de Sam y Silvia a casa de una amiga estonia. Quedamos por la noche, pero Atenas está muerto los lunes. Nos hemos juntado a una gente extraña a la que ni siquiera Sam debe conocer. Llegamos relativamente pronto (y sobrios) a casa. Mañana madrugón, Sam trabaja en el ministerio.

martes, 28 de marzo
He quedado con Silvia para visitar Atenas. Mejor dicho, ella quedó en ponerse en contacto conmigo. Después de comerme tres horas de paseítos en solitario (me he aburrido de dar vueltas en el jardín del Parlamento, que tiene hasta cabras y todo) a las 12 me llama. Está en Syntagma. Yo también, que suerte. Primera parada, para tomar un Frappé (glorioso invento). Basta callejear un poco para encontrar un sitio bastante bueno y barato. Lo acompañamos de un bocata en toda regla (a pesar de que la carta dice sandwich). Y rumbo a la acrópolis. Esta tía no para de hacer fotos. Yo también tomo mi ración. Bajando de la acrópolis pasamos por el estadio Panathinaikos. El templo de Zeus está cerrado (llegamos tarde...). Le propongo un relajado paseo por el jardín del Parlamento (¡estoy cansado!). La pobre sigue flipando con que haya palmeras y naranjos por las calles. El segundo Frappé es notablemente más caro y peor que el de la mañana. Es lo que tiene la cafetería del jardín del Parlamento. Después toca hacer unas compritas y de nuevo cada cual a su nido. No consigo convencerla de quedarnos una noche más de fiesta. Está empeñada en tomar el tren de medianoche a Thessaloniki. No me queda otra que aceptar. Si no, me quedo solo y además incordiando a Sam, que tiene que currar al día siguiente. A pesar de todo quedamos en un bareto típico. Me recuerda al Vinos Merino, en cierto modo. Aparecen unos amigos de la estonia que aloja a Silvia, que resultan ser... ¡de Valladolid! Cosas que pasan. Uno de ellos me dice 'yo a ti te conozco', y el caso es que me suena su cara, pero no sé de qué.
En la estación de tren (que es más pequeña que la de Medina del Campo) está Jako, el otro estonio. Nos ponemos tontos hasta que nos hacen descuento (en teoría es sólo para estudiantes griegos). Intentamos dormir algo en las 6 horas de largo trayecto a Thessaloniki.

miércoles, 29 de marzo
Ya estamos en Thessaloniki. Christoforos nos está esperando. ¡Somos los primeros participantes en llegar! no podemos usar el hotel aún, nos vamos a casa de Christoforos hasta entonces. Duchita, un poco de café... el tío además es un fiera, me ha caído de puta madre. Thessaloniki es la capital de Macedonia (la región histórica, no el país, que ellos llaman 'República ex-yugoslava de Macedonia) y además la ciudad natal de Cirilo y Metodio (inventores del alfabeto cirílico a pesar de que los tesalonicenses obviamente usan el griego) y de Atatürk (padre de la nación turca a pesar de que Thessaloniki es netamente helena).
A las 10 de la mañana vamos al hotel, a dejar los bártulos. Comienzan a llegar participantes. De los primeros, el team de Belgrado: dos chicas serbias y una croata. Es una de las cosas impagables que tiene BEST, me reafirmo en ello. Las supuestas rivalidades y odios desaparecen igual que las fronteras trazadas sobre los mapas (y serbios y croatas estuvieron matándose hasta hace sólo 10 años). Ellas tan amigas. Y muy majas además. Sigue llegando gente: el turco, los coorganizadores (un madrileño y una letona), y alguna gente más. Marchamos al castillo de Salónica para tomar un café. De paso vemos el eclipse, que es casi total. En Grecia el café es carísimo, avisado queda.
Por la tarde sigue llegando peña, y tras la cena (¡no me acuerdo donde cenamos ese día!) es la fiesta de bienvenida. La gente es estupenda. Buen trabajo de selección de participantes :). Los organizadores son una gente bastante maja, al menos eso parece. Y por supuesto, está Menia :). Algo me dice que ha tenido algo que ver con que yo esté en Thessaloniki.
La fiesta de bienvenida se alarga. Cuenta ya con la presencia de Lisardo, el destruction-boy de Salamanca. Llevo ya un rato queriendome acercar a esa chiquilla tímida. Para eso estamos aquí, para intentarlo. Y sí, definitivamente necesitaba unos besos y unos abrazos como aquellos. Soy el último participante en abandonar la fiesta. Vuelvo al hotel en el coche de uno de los organizadores. 'Natalie, eh?... good choice'. Pues claro que good choice ;). Cuando ya estoy en la cama, me escribe. parece que le he caído bien.

jueves, 30 de marzo
Primer día, y empezamos con las típicas presentaciones de BEST, lección básica de griego, etc. La universidad de Thessaloniki *goza*. No lo había dicho, pero la fiesta de bienvenida fue en la propia universidad. Está abierta 24 horas al día, 7 horas a la semana, para que los estudiantes hagan uso de ella como crean conveniente. La diferencia con España es que allí saben darle un uso responsable. Aquí, estaría envuelta en llamas la segunda noche. Los pasillos están en plena ebullición. La gente hace su vida en la universidad. Hay mucho movimiento político (por lo visto hay elecciones estudiantiles próximamente) y los pasillos están llenos de puestecillos con música, panfletos, hasta bebidas. La cafetería se sale, y hasta tiene terraza. Y el frappé cuesta sólo un euro (o 50 céntimos en algún puesto alternativo de los anarquistas). Es la mitad de lo que viene a costar en la calle (o un cuarto).
Comemos en la cantina de la universidad. Es gratis, ¿os había dicho todo lo que goza la universidad aquí?. Además, es comida de verdad, nada del lunch ese de sandwiches y mariconadas que hay por el norte.
Por la tarde, city rally (excursión por equipos por la ciudad). Casualmente, Natalie aparece en mi equipo (sí, se llama Natalie). Además, estoy con André (el portugués, un crack), Dragana (la serbia), Basia (la polaca) y Marija (la macedonia). De los griegos, además de Natalie están su amiga Anni y el gran Chrsitoforos. De camino al Bit Bazaar nos pide que le esperemos cinco minutos para recoger una cosa de su casa. ¡Oh, I can't believe! Es vino, coñac, palinka... tú si que sabes, my friend. Llegamos al final de la competición (tras ver unas cuantas iglesias, la Torre Blanca y la estatua de Alejandro Magno) bastante entonados y cantando 'Kokoraki' a grito pelado (una canción infantil griega que me he aprendido por diferentes circustancias ^^).
Esa noche tenemos cena en la Taverna (una taverna viene a ser un restaurante con terraza). Tenemos unas grandes risas y luego nos vamos un rato de pubs. La fiesta en esta ciudad dura 24 horas al día y 7 días a la semana. Me encanta.

viernes, 31 de marzo
Mañana aburrido-cultural: museo bizantino y museo de no se qué. Aunque tenga 2000 años, una cuchara es una cuchara. Venga, no todo es tan malo, el museo de arte bizantino de Thessaloniki es realmente interesante. Lo único que estamos un poco resacosos todos. De nuevo comemos en la cantina de la universidad, y ante nosotros la tarde más aburrida hasta fin de curso: 6 horas de clase, repartidas en diferentes conferencias. Una de ellas es mítica. Ni siquiera se apoya de transparencias, como las demás, y no hace más que hablar del 'sprol' (más tarde supe que se escribe 'sprawl'). Nadie sabe lo que es, pero la buena mujer está apasionada con el sprol. Lisardo, André, Tijana (otra serbia) y yo sucumbimos a un estruendoso ataque de risa. Acabamos con dolor de riñones, necesitamos escaquearnos un rato de la clase (y lo conseguimos). Cena de nuevo en la universidad, al hotel a arreglarse, y de vuelta a la uni, pero de fiesta. Hoy está organizada por los invitados (acoplados con estatus oficial). Lo más interesante es el drinking contest. Creo que sobra decir que mi equipo ganó. La fiesta acabó bastante desfasada, incluso yo estuve medio muerto en algún momento. Hay fotos para recordármelo...

sábado, 1 de abril
Nos hacen empaquetar todos los bártulos para irnos de excursión todo el fin de semana. Estoy completamente muerto, he dormido apenas 3 horas y la resaca es brutal. Pero en fin, al autobús nos metemos. Básicamente nos dedicamos a dormir, y hay unas preciosas fotos de caras demacradas que así lo certifican =). Aunque lo poco que puedo observar del paisaje, me encanta. A la izquierda, el mar. A la derecha, montañas nevadas. En fin, tras un largo trayecto llegamos a una casita rural cerca del lago Plastira. Lo primero que hacemos es ir a buscar unas birras. Desempaquetamos los bártulos y nos vamos a comer a lo alto de una montaña con una preciosa vista del lago. Por la tarde, cambio siesta por un paseo hasta el lago. No me arrepiento: nos echamos unas risas alquilando unas bicis flotantes. Además de disfrutar del paisaje desde el centro del lago, nos dedicamos a hacer un poco el tonto. Se empieza a fraguar el 'Sprawl team' con Lisardo, André y Romain (el de Grenoble). Por la noche, corre el vino en el albergue. Pero los organizadores nos advierten de que hoy no vamos a salir debido a que la gente se encuentra muy cansada, y debemos ir a las habitaciones, sin ahcer ruido para no molestar a los demás huéspedes... ¡¡es una inocentada!! serán bastardos... pues sí, salimos a un antro del pueblo este, con las consiguientes risas. Tengo la brillante idea de apostar a que Fanis (el presidente de LBG Thessaloniki) no se lía con Silvia. Pues sí que se lían, sí. No sé ni cuantas cervezas me ha tocado pagar. Para curarme en salud me voy a dar un paseo romántico con Natalie... lo mismo hoy no duermo en mi habitación.

domingo, 2 de abril
EL GRAN DÍA. Muchas cosas para contar, pero muy pocas son confesables públicamente. Empezamos desayunando una botella de vodka entre el Sprawl team. A mitad de camino hacia Meteora paramos en un lugar mágico en el que hay degustación gratuita de Ouzo y de Tsipouro. El mal está hecho. En Meteora (uno de los sitios más turísticos de Grecia, donde hay monasterios aislados levantados en la cima de rocas) nos dedicamos a hacer fotos artísticas utilizando el 'atrezzo'. A la vuelta, 'sprawleamos' una serie de cervezas in order to do a bus party en el viaje de vuelta. De vuelta en Thessaloniki, estamos demacrados, pero hay una cena en la Taverna brillantemente programada. Los organizadores han acordado pagar la comida y una cantidad fija de vino independientemente de lo que bebamos. Nos tiramos horas haciendo el tonto allí. Acabamos literalmente con el vino disponible, lo que nos obliga a colarnos en la cocina para sorber a morro los grifos de vino. Resulta divertido. Nos acaban echando del bar. Porque cerraban, y porque aunque no cerrasen, aquello se nos empezaba a ir de las manos ;). Después, ruta por diversos pubs y después expedición nocturna por Thessaloniki, donde acontecen situaciones que es mejor no narrar aquí. Acabamos a las 7 de la mañana en un puesto de comida rápida cantando 'pretty woman, give us french fries for free'. Y sí, con las pitas nos invita a unas patatuelas. Un día grato para los sentidos.

lunes, 3 de abril
Va a llover justo el día en que había programada una excursión en barco. Al menos así tenemos horas extra para dormir. Después del desgaste que hicimos el domingo, se agradece. Por la tarde, vamos al puerto a comenzar la parte práctica del curso, consistente en la creación de la maqueta de una máquina flotante. El proyecto de mi grupo está definido: una hamaca flotante =). Tras un par de aburridas horas sin hacer gran cosa, es hora de ir a preparar las cosas de la Intenational Party. Los españoles cocinamos en casa de Christoforos: tortillitas, pan tumaca, y poco más. El resto (jamón, chorizo, queso...) lo servimos tal cual, y la sangría la preparamos allí. La primera decepción es constatar que sólo han comprado para hacer 20 litros de sangría. ¡Pedimos 100! y no, no estábamos exagerando.
En fin, llegamos a la sala de fiestas (en la universidad, como siempre) los primeros. Hasta al cabo de más de media hora no llega nadie. A paretir de entonces la gente empieza a llegar con cuentagotas, y la sangría se va acabando, poco a poco. La presentación empieza por el mostrador de España, presidido por el pendón morado. Al fin y al cabo, los 4 españoles allí somos castellanos, y nosotros lo valemos. Mi primera frase está dedicada a los organizadores: 'Alguien dijo que los españoles exagerábamos con la cantidad de sdangría. La fiesta no ha empezado y la sangría ya se ha terminado'. Lo más gracioso fue ver a Dimitris mordiendo el pezón del queso de tetilla en su condición de 'main organiser'. por supuesto, les hacemos bailar a todos 'Paquito Chocolatero'. Siempre dando la nota.
Las demás presentaciones siguen el esquema habitual de presentación de la comida, incitación a la bebida y canción típica. Cierra la presentación el improvisado mostrador de Sprolland/Sprawland, donde hemos recolectado las bebidas más fuertes de todos los países: desde Orujo a Tsipouro pasando por el vodka estonio de 80º. La fiesta acaba degenerando en lo de siempre (si es que no paramos ni un día), hasta que me escapo de allí con Natalie.

martes, 4 de abril
Por la mañana, coñazo de excursión a Vergina, donde se encuentra la tumba del padre de Alejandro Magno. Se trata sin duda de las ruinas más importantes de la antigua Macedonia. El valor arqueológico de este lugar es tan indiscutible como la resaca de los presentes. Por la tarde, nada reseñable: más maqueta. André y yo nos escaqueamos una horita in order to have some beers. Dimitris está cabreado... 'we got lost, sorry'. Por la noche es el pub crawling, del cual el destruction team está vetado después de la que armamos el domingo. Pero se les ablanda el corazón. Simplemente, no podremos ir a ciertos bares prohibidos para nosotros =). Nos reparten a un miembro del Sprawl team en cada equipo. Me toca con Silvia, Nera (las dos mejores, lucky me), Ana-Maria (la rumana) y Ben (el otro francés). De organisers, vienen Menia (my fav!! :****), Aggelos y... los orcos. Dos individuos procedentes de Mordor de los que no merece la pena hablar mucho. La presencia de los orcos nos ha cortado el rollo totalmente, pero para eso estoy yo, para imprimir espíritu Sprawl. El primer bar se llama 'la naranja mecánica'. Todo un presagio. Toda la competición son unas risas constantes (el Sprawl team está equipado con las 'drinking machines', una especie de pajitas gigantes para beber a distancia). Finalizamos todos en un bouzouki. Es a Grecia lo que un tablao flamenco pueda ser a España. Es uno de los sitios más surrealistas donde he estado en mi vida. Hay una actuación en directo de música popular griega. La gente compra flores (y no baratas, precisamente) para arrojarlas al escenario. Pena que nosotros no seamos comprensivos con las tradiciones y nos dediquemos a hacer batallas de flores subidos al escenario hasta que nos echan de allí. A todo el mundo se le ha ido de las manos y acaba pasando factura. Todo el mundo está cariñoso con todo el mundo... tengo recuerdos difusos acerca de cómo volví al hotel. Ah, sí. Ya era de día, y acabé dándome un garbeo por el paseo marítimo con Christoforos. Duermo apenas una hora.

miércoles, 5 de abril
Por la mañana tenemos proyecto. Eso me salva, ya que consigo echar una cabezadita de un par de horas en un sofá, hasta que Menia viene a despertarme amablemente. Comemos allí mismo y seguimos a la tarea. De nuevo André y yo nos escaqueamos. Nos sorprendemos de que en este país parece que no trabaje nadie. Son las 4 de la tarde, es miércoles, es abril, y las terrazas del paseo marítimo están a rebosar de gente joven, arreglada, con música en los garitos... igual que Benidorm en agosto a las 11 de la noche. En fin, por algo en griego existe una palabra para expresar todo 'eso'. Halara.
Por la noche nos llevan a lo alto de un monte a hacer botellón. Se ve toda Thessaloniki de noche. Una gran vista. Tal como sospechábamos, ese monte es el picadero municipal. Pero hace demasiado frío y tampoco hya bebida suficiente. La peña no está muy animada. Después vamos a un club, pero... ¡estamos nosotros sólos! definitivamente, estoy rayado. Esta noche es la peor de todas, y encima Natalie se enfada conmigo. Lisardo y yo sprawleamos una botella de vodka, pero enseguida notamos a un segurata vigilándonos. No nos quita ojo en toda la noche, y nos resulta imposible completar la operación. Acabo en el hotel cansado, enfadado conmigo mismo y con la sensación de haber perdido el día entero.

jueves, 6 de abril
Al igual que ayer, proyecto por la mañana y por la tarde. Hoy me entero de que en el mismo garito del puerto donde llevábamos toda la semana bebiendo batidos gratis también dan comida gratis. Como nunca es tarde, aprovecho para comer una ración de 'bugacha' (una especie de empanada de queso, muy buena). Estoy hasta las narices de 'yiros' (una especie de kebab que he comido mil veces en esta ciudad).
A las 5 de la tarde es la presentación oficial de los proyectos (y nuestra hamaca flotante es de lo más decente). Los organizadores están cardiacos. Nos insisten en que no bebamos, ni demos la nota. Hagámoslo por ellos, nos han aguantado demasiadas. Aunque es difícil mantenerse despierto aguantando una chapa infumable en griego (no se molestan en traducir). Cuando acaba, hay pinchito con vino, al más puro estilo ibérico. Los organisers se dedican a putearnos con pistolitas de agua. Sufrid la venganza, bastardos, el prefecto de Thessaloniki llega en ese mismo instante, cuando ya nadie le esperaba =). Es divertido que después de habernos rogado que nos comportáramos, cuando ya había acabado el asunto se presentara el hombre este. Soltó un bonito discurso (hacía años que no escuchaba una demagogia tan barata, el electorado griego debe ser muy fácil de convencer) y yo me despedí de él con un 'Iamas!' alzando mi jarra de cerveza. La jarra procede del 'sprawling' del bar de al lado, pero todo forma parte de una sorpresa para los organizadores.
Por la noche, tenemos fiesta griega y de despedida (todo mezclado), que es interrumpida por el Sprawl team para hacer entrega de nuestro regalo: 24 jarras de cerveza de medio litro personalizadas, y adquiridas mediante hábil sprawling. Cada vez que un organizador sale a recoger la suya, se marca un 'Buffalo' (equivalente al 'hidalgo') de tsipouro (equivalente al orujo), con lo cual conseguimos que sean ellos, y no nosotros, los que estén totalmente acabados a las primeras de cambio. Como siempre, la fiesta acaba desvariando, y Romain, haciendo uso de su título de Mr. Drunk, se pilla tal pedo que se queda inconsciente. Le disfrazamos de momia, le ponemos un casco en la cabeza y nos hacemos fotos con él. Una noche más, salgo de la universidad de día. Es la última vez que veo a Natalie... (momento triste).

viernes, 7 de abril
Día de despedida. por la mañana nos llevan a navegar, compensándonos por no poder haberlo hecho cuando estaba programado. Nos lo pasamos como niños pequeños. Los sprawlers nos juntamos en un barco. Dimitris, que está en el otro, nos observa aterrados cada vez que nos acercamos. Manejar el barco es una pasada, es como un juguete. Lo malo es que de vez en cuando el 'captain' nos pone freno. Eso sí, nos ha prometido que si le llevamos cerveza y mujeres este verano nos vamos con el barco a las islas griegas. Estoy por hacerle caso...
Los españoles pretendíamos coger el tren a Atenas a las 4 de la tarde pero... pereza... Halara... nos quedamos. Lisardo pierde la documentación, a ver cómo nos lo montamos para volver a España. Deberíamos tomar el tren de las 11.30 para Atenas, pero... Halara de nuevo. Hagamos nuestra última cena en el Bit Bazaar. Una última ocasión para el sprawling... ¡Tsipouro for free, ice-cream for free!... qué momentos imborrables. Ya sí que sí, tenemos que coger el tren de las 7.30 de la mañana. pero da igual, seguimos teniendo ansia de fiesta. Al final, acabamos unas 15 personas durmiendo en casa de Menia. Creo que el próximo evento deberíamos alojarnos todos allí: es el salón con más sofás que he visto en mi vida. Duermo flanqueado por Silvia y Tijana la serbia, así que duerma del lado que duerma tengo buenas vistas. Aunque en un par de horas estamos arriba. Llegamos zombis a la estación de Thessaloniki y tomamos el tren. Aunque nuestro ticket es sin asiento, nos sentamos. Un chuloputas desaloja a Lisardo y Romain del asiento que ocupaban. Tanto mejor, se van a un vagón mucho más cómodo. Óscar y yo nos quedamos donde estábamos, conversando un rato con una chica que está estudiando castellano. Muchísima gente estudia castellano en este país. Al final llegamos a Atenas. Sam nos está esperando. Vamos a su casa, hacemos media hora de Halara con unas cervezas, Romain deja sus bártulos y Lisardo y yo quedamos con Valme, la chica de Madrid, en Monastiraki, para coger el avión. Ella en tren y nosotros en bus, acabamos llegando más o menos igual al aeropuerto. Tenemos tiempo suficiente. Lisardo llora un poco a las azafatas de Iberia y le hacen tarjeta de embarque. Si fuera Ryanair o similar, no me cabe duda de que indocumentado se habría quedado en tierra. Pero en fin, ha habido suerte. Tras las compras de última hora (ouzo y tsipouro, of course) montamos puntuales en el avión y nos bebemos dentro unas botellitas de champán para celebrarlo. Paga Iberia.
Llegamos a la T4 a la hora prevista. He perdido mi móvil, mierda. Un amigo de Lisardo me lleva a Méndez Álvaro. No hay fuerzas para quedarse en Madrid, yo me marcho en el siguiente bus. Putada, no hay asientos en el de las 23.30, me toca vagar hasta las 00.30. Pero en fin, acabo llegando a Valladolid a las 2.40 y a los 20 minutos ya estoy durmiendo, por fin, en mi camita.

Ha sido un laaaargo viaje, pero sobre todo, una experiencia irrepetible. Nunca la olvidaré. Han sido tantos momentos irrepetibles, tanta gente de puta madre... sólo espero que whenever, wherever, nos volvamos a encontrar.

[Escuchando: Glykeria Rembetika - To Kokoraki (^^)]

escrito por Ignacio a 11:54 p. m.  ..  ver mensaje  ..  2 comentarios  ..  trackbacks  ..   .. 

tamaño de texto  [+|]  ..  compartir Technorati del.icio.us Meneame  .. volver arriba ^

Blog de Ignacio M. P. aka ERLIK   (cc)  (correo-e)
Cambia el tamaño de texto con las teclas + y - del teclado.

  contador Nedstat Basic - Web site estadísticas gratuito
El contador para sitios web particulares