lunes, diciembre 11, 2006

Sud Expresso

Pues sí, ya estoy de vuelta (desde hace unos cuantos días) de mi viaje de relax a Portugal (nada que ver con las noches interminables de otras aventuras europeas de las que algún día me tocará hablar). Además de este viaje, mis (ineludibles) compromisos académicos me han tenido un poco atareado. Pero en fin, una semana en el país vecino, mi segunda visita en apenas tres meses... y cada vez me gusta más Portugal. Ya comenté en el blog que Portugal nos dio una enorme lección hace 32 años con su revolución de los claveles, que aquí ni supimos ni quisimos entender. Y hoy en día, conserva ese encanto melancólico al tiempo que crece y se moderniza hasta llegar al nivel de cualquier otro país europeo, incluido el nuestro.

A la hora de viajar a Portugal desde Valladolid, no es fácil. Aunque hay un vuelo directo a Lisboa, es caro. El autobús, inexistente. Así, sólo queda el tren. El único servicio que une directamente Portugal con la frontera francesa, es un tren diario llamado Sud Expresso (el nombre castellano, 'Surex', tiene mucho menos glamour). Antes de montar, llama la atención el precio. Un viaje de ida a Lisboa, desde Valladolid, cuesta ni más ni menos que 53 euros, sin que haya descuentos para jóvenes o similares. Basta comparar con los 48 euros que pagué en Atenas por un Balkan Flexipass con el que pude llegar hasta Baile Herculane (Rumanía) parando en Salónica, Skopje, Belgrado y Timişoara (y aún me hubiera sobrado para otro día de viaje).

Pero en lo que se diferencia poco el Sud Expresso de los trenes de Europa del este es en su interior. Todavía conserva esos vagones antiguos de compartimentos de ocho asientos enfrentados en asientos corridos, donde uno puede echarse una cabezada tumbado si tiene poca compañía, o debe permanecer sentado sin estirar mucho las piernas si el tema está lleno. Los pasillos estrechos son un caos en cada parada, sobre todo en las grandes donde se sube y baja mucha gente, y es que apenas cabe una maleta por ellos. Pero durante el trayecto, salir al pasillo y asomarte a sus ventanillas apoyado en el alféizar durante unos minutos de relax, en medio de la estepa castellana o de los montes portugueses, es al menos una pequeña compensación.

De hecho, el Sud Expresso tiene espíritu cinematográfico. No como los fríos trenes modernos. Y existe una película ambientada en él, que narra el viaje de un inmigrante desde París a Lisboa, o al revés, pero eso es lo de menos. Sin duda, se ven muchos personajes dignos de película en este tren, mucho más que en cualquier otro. Son altas las posibilidades de conocer a gente peculiar. O incluso de sentir una extraña inquietud que nos hace echar un ojo a nuestro equipaje con una frecuencia inusitada. Inmigrantes, borrachos y viajeros perdidos que tratan de encontrarse forman parte de la fauna habitual de este 'comboio'.

Pero que nadie se lleve la impresión (equivocada) de que me gusta este tren. No, no, sin duda, por la clavada que pegan por el billete, preferiría viajar en un tren más cómodo y moderno que no me hiciera ir traqueteando durante ocho horas y que no tuviese ese persistente olor a chamusquina de la locomotora diésel. Luego ves los Intercity portugueses, tan nuevecitos y curiosos... o sin ir más lejos, los trenhotel que unen Valladolid y París, y da un poco de envidia. Algún día (espero que próximo) acabarán modernizándolo. Se perderá glamour, pero se ganará el resto ;)

Respecto a mi estancia por allí, poco que contar... una pasada la fiesta en Coimbra, y eso que era martes y estuvo lloviendo todo el rato. Y el reencuentro con viejos amigos de mis aventuras griegas, impagable :). Lisboa cada día me gusta más, y realmente envidio la vida Erasmus que se está pegando allí alguno que yo me sé. lo de tener en todos los bares del Bairro Alto (y son literalmente cientos) las cervezas a un euro, y encima beber tranquilamente en la calle... ah, eso es vida. En fin, que volveré a dejarme caer por allí. Tengo buenos motivos para ello. Y alguno no se cuenta aquí...

PS: Después de una semana me di cuenta de que entendía el portugués... es una pena que después de otra semana se me haya olvidado casi todo :D

[Escuchando: The Gift – Driving you slow]

escrito por Ignacio a 1:06 p. m.  ..  ver mensaje  ..   .. 

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